Noticias del Desván

SergioMiguelLoloPA.jpegUn comienzo de año agradable con dos sobrinos que han querido conocer mis recuerdos de nuestros antepasados, en lo que será un reportaje sobre una mitad de su árbol genealógico, que hace que me vengan a mi mente casi todo lo vivido con abuelos, padres y tíos y lo oído o leído de aquellos que murieron antes de nacer yo. A pesar de hablar de todo ello, en casa, en el desván, nos vamos a la “Montanyeta” donde Manuel Merás Macián monta cámaras y micros con  Sergio Macián Mezquita como ayudante; un buen grupo con aficiones comunes: fotógrafos y músicos, pero con estos pensamientos se me olvidan algunas anécdotas que les conté en casa, pero no en esta entrevista desde las 11 de la mañana a las 14. Menos mal que, aunque sea un 3 de Enero, estamos a más de 23 grados y ya se me ha olvidado hasta el resfriado, pero no las personas que vienen a mi mente cuyos actos y su recuerdo me dejan con un nudo en la garganta, debiendo de parar y tomar un soplo de aire.

Para tener preparado lo que quería Lolo, desempolvo y le muestro las memorias de mi padre y de mi madre, mis archivos electrónicos de partituras que tengo de mi padre, mi abuelo, mi tío (su abuelo) y mias, fotos, teatro que escribian mi tío y mi padre, etc… referidos a nuestros antepasados, sólo desde mi abuelo Eugenio.

Leyendo estas memorias en las de mi padre, muy originales porque las desarrolló por temas, me propongo terminar nada más pueda dos entradas: una ya comenzada sobre la Ermita y su Cofradía y otras sobre la historia de la Banda de Música en Sueras, pero las más inmediatas serán las de mi madre (las encontré las últimas pues, aunque sabía que aprovechó el tiempo entre dialisis en escribirlas, no sabía que tenía otras escritas casi iguales en un 90% pero con detalles para mi), aunque solo haré un breve relato de aquello más curioso, como un viaje a los 5 años desde Barcelona a Castellón en barco, acompañada por el hermano de su padre, Arturo, al que tenía un aprecio especial y más cuando le preguntaban si era su padre y ella respondía que si, pues mi abuelo no podía dejar el trabajo en Barcelona. Con ellos viajaban otras mujeres de Sueras, aprovechando la compañía. Antes de tomar la primera comunión moriría Arturo, recién casado con Luz María y Simeón, otro hermano de mi abuelo José María y también recién casado con Bibiana. Quizá por ello mi abuelo “echó el resto” en la primera comunión y así olvidar los malos recuerdos pasados y presentes, pues era una época convulsa que llevaría en dos meses a la guerra: era el año 1.936.  Por cierto, otra página pendiente es la de los Pallarés, donde incluiré parte de estas memorias.HilariaconpianoPA

Comienza con: Recordando mi vida. Sueras año 2.003

“Para empezar este relato he de recordar a mis padres”, y cuenta como iban juntos desde la primera comunión que celebraron a la vez, su petición de mano, su viaje a Barcelona, a la calle Constitución, 77, todo el detalle de las estancias de la casa, lo que contenían (incluso tenían un pozo en el patio) y quienes las ocupaban (la principal era la de la Tía Anita, que pasó a su hermano, mi abuelo, al quedarse viuda y volver al pueblo con sus hijos José y Simeón), el tío Manuelet, hermano de leche de mi abuela, Miguel de la Rocha, primo hermano de mi abuela, etc… pero cuando la siega o la vendimia se llenaban de gente de Sueras hasta el corral y el almacén que habían alrededor del patio, pues acogían al que lo pedía. Es el mismo relato en las dos memorias que escribió, aunque en otra ordena y añade más datos para mi conocimiento, pues la última la terminó poco antes de morir.

Gracias a personas, que me han cedido sus fotos, y han tenido la paciencia de escucharme, y contarme sus relatos, opiniones y, a veces intimidades o aquellas a las que he abordado, para que me ayuden a reconocer la gente, que aparece en ellas y muchas veces me cuentan, las historias que representan o las circunstancias especiales de esas fotos, que después os transmito.

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