Ermita

Como comenzó la puesta al día de una “dejada” Ermita antes de los años veinte, detalles personales de mi padre y añadidos míos pues a veces los hechos hacen daño, incluso al recordarlos. Os dejo parte de esas memorias.

Ya desde principio del siglo XX (quizá desde antes) nuestro pueblo ha sido muy comediante y a la gente le gustaba el teatro. Pasaron unas generaciones de jóvenes que, en cada una de ellas, han destacado siempre con muy buenos valores teatrales. Se hicieron buenas funciones, de tal modo que sería muy difícil relacionarlas todas, tanto en valenciano, como en castellano, y a sus intérpretes más destacados que interpretaron incluso “zarzuelitas” que, desde 1.912 en que se estrenó la primera, 1.934 donde me consta otro estreno, hasta nuestros días han llegado algunas canciones de ellas.  También se han hecho Belenes y Miracles de San Vicent Ferrer.

Imagen original del Cristo de la Clemencia, de la que solo quedan unos pocos trozos de madera, después de ser quemada

Algunos de los libretos de obras de teatro, de sainetes y partituras de obras musicales de mi tío Eugenio y de mi Padre aún están en este desván. Incluiré fotos de las mismas en una próxima entrada.

El teatro contribuyó a realizar una obra muy buena: “La ermita del Santo Cristo” que estaba en ruinas y creo que era el año 1.926 cuando se creó la Cofradía del Santísimo Cristo de la Clemencia. La Junta se formó con gente representativa y con solera de SUERAS, para recaudar fondos para restaurar la Ermita y ellos buscaron la ayuda de jóvenes que interpretaran comedias para recaudar fondos para tal fin.

No recuerdo los que participaron al principio pero a partir de 1.928 se destinó para hacer teatro, el patio que había donde ahora está la casa de Alfonso. El escenario era fijo y en el patio cabían 400 personas sentadas en la zona cubierta. Como no había televisión, ni coches, la gente, además de hacer una obra de caridad, iban a distraerse y divertirse, viendo teatro hecho por jóvenes del pueblo.

Había llenos, por lo que se recaudaba mucho dinero y además la habitual rifa, como ahora.  En 1.928- 1.930 los jornales eran  tres pesetas. La entrada el día del estreno era a peseta, una tercera parte del jornal. La rifa  tenía unos beneficios de 50, 75 y hasta 100 pesetas, por lo que el día del estreno se recaudaban unas 500 pesetas. Los operarios forasteros que trabajaban en la reconstrucción de la Ermita cobraban cinco pesetas, jornal más manutención, o sea que con una función ya recogían para entre un mes o dos de obras de reconstrucción.

 

Imagen habitual del día de la Cofradía

Así es como se pudo restaurar la Ermita que cada día más apreciaban los ausentes del pueblo, forasteros y vecinos, orgullosos de volver a ver esta obra en pleno auge y ser digno recinto dedicado al culto de su magnífica imagen del Santísimo. Cristo de la Clemencia, cuya devoción es muy grande en el pueblo de Sueras, sean fieles habituales o vecinos que sienten un aprecio muy grande por “nuestro” Cristo y lo demuestran día a día.

No recuerdo el año, pero fue entre 1.930 al 1.935 cuando el Canónigo Magistral de la Catedral de Segorbe, Doctor Quixal, vino a predicar a nuestro pueblo, varias veces y en uno de sus sermones hizo referencia  a un accidente del tren Valencia-Barcelona, en el que él viajaba. No fue mortal, pero si produjo muchos heridos, pues el descarrilamiento provocó golpes muy fuertes y un ruido espantoso al chocar unos vagones con otros, cayendo maletas, sacos, cestos con comida sobre los viajeros.

Dijo que en el vagón en el que iba hubo escenas de auténtico pánico y gritos a todos los Santos, Vírgenes, Cristo en sus distintas advocaciones, etc… Era fácil descubrir la procedencia, residencia o nacimiento de los heridos, según la exclamación que imploraban: unos a la Virgen del Lledó, otros a San Pascual o la Virgen de Gracia, de la Misericordia, etc… Si la mención era a San Bartomeu podrían ser de Nules, Torreblanca o Benicarló. Más difícil era descubrir el pueblo de los que imploraban al Cristo del Calvario: ¿de Alcora?, ¿de Eslida? ¿de Ribesalbes?, ¿de Borriol? … Lo que no había engaño y se sabía de donde eran … las dos familias que también iban en su mismo vagón, que exclamaban con todo el corazón,

Se puede ver el puente sobre un riachuelo, donde el conductor perdió el control del volante, pero el autobús siguió su camino hasta apoyarse en la pared del bancal.

con todas sus fuerzas y con TODA SU DEVOCIÓN AL Santísimo Cristo de la Clemencia. Estas familias no había duda … estas eran … de ¡¡¡SUERAS !!!. El canónigo se acercó a ellos y les dijo: desde luego estaría muy equivocado … si no fueran Vds… y no le dejaron terminar la frase pues los componentes de las dos familias dijeron al unísono, ¡¡¡ DE SUERAS !!!.

Muchos  años después se oyó ese mismo grito minutos antes de producirse dos accidentes: uno en el autobús que nos llevaba a Zaragoza al que se le rompió la dirección al pasar por un pequeño puente, pero muy profundo, y mansamente se recostó sobre un muro de un bancal; otro en el autobús de línea que desde Onda iba a Fuentes, que perdió potencia y frenos,  desplazándose marcha atrás, hasta golpear contra la pared de un almacén y en el que el 90% eran viajeros de Sueras, lo que descubrieron los trabajadores de las fábricas cercanas al oír mentar al Cristo de la Clemencia.

Por fortuna tampoco hubo que lamentar ninguna víctima. Con un poco de retraso volvimos a nuestro viaje que, en mi caso, era para pasar por el manto. Me fue bien, pues era para proteger a los niños al hacer la “mili” y a mi me fue tan bien que ni siquiera la hice, pues se juntaron dos reemplazos y me declararon “excedente de cupo”.

Aquí las memorias de mi padre se refieren a su paso por la cofradía, cuando, en 1.975, le eligieron presidente de la misma y, aunque vivíamos en Castellón, el subía habitualmente a Sueras, para atender a la Banda de Música y los educandos de la Asociación Musical Santa Cecilia, que se creó precisamente ese año, registrando sus estatutos firmados por todos los músicos.

Explica cómo se eliminaron las humedades de la pared derecha y lo que recaudó para dicha obra y de la pintar de nuevo la Ermita, y como tuvo que dimitir, ya que le hacían la vida imposible para eliminarlo de la Junta, se quedó a medio hacer. Solo tuvo el único apoyo de su primo Ernesto Macián, y la contra incluso de familia muy cercana, por otros motivos que en nada se referían a la Cofradía. En esos motivos se manipularon incluso documentos oficiales. Hasta tal punto quisieron hacerle daño que le prohibieron tocar el órgano, cosa que hacía sin ningún beneficio propio, interpretando partituras en las misas, bodas, entierros, etc… sin cobrar nada a cambio, desde los 10 años.  

Su lectura te transmite el dolor que le produjeron esos actos imperdonables, involucrando incluso algún familiar que se apuntó al carro, para obtener beneficio de este “destierro”. Pero quizá algún día publique estas letras escritas en 1.992, dos años antes de su muerte.  Ahora me quedo con lo orgulloso que siempre se sentía de haber sido Presidente de la Cofradía, autor del Himno al Santísimo Cristo de la Clemencia y de una misa con ese mismo nombre que era habitual cantarla en aquellos años.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s